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Linguine con Almejas


Un clásico de la cocina italiana, un plato simple pero lleno de sabores que evocan los aromas del mar y la tradición mediterránea. Perfecto para una cena elegante o un almuerzo familiar, estas linguine ofrecen una experiencia culinaria que conquista desde el primer bocado.
30’ min.
Fácil
4 personas
Ingredientes


  • 350g de linguine
  • 1 chile
  • 1 limón
  • 1kg de almejas frescas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo, finamente picados
  • Perejil fresco, finamente picado
  • Sal al gusto
  • Pan rallado
Preparation


Limpie cuidadosamente las almejas bajo agua corriente, eliminando cualquier resto de arena. Mientras tanto, ponga a hervir una olla grande con abundante agua salada para cocinar las linguine.

Mientras el agua hierve, pique finamente el chile. En una sartén grande, caliente el aceite de oliva virgen extra a fuego alto, luego añada los dientes de ajo, el chile y unas rodajas de limón. Sofría durante unos minutos hasta que el ajo esté dorado y aromático, cuidando que no se queme.

Añada las almejas, cubra la sartén con una tapa y cocine a fuego medio-alto durante 5–7 minutos, hasta que los moluscos se hayan abierto por completo.

A medida que se abren, retire las almejas de la sartén y resérvelas. Extraiga la carne de las conchas y guárdela por separado.

Coloque las conchas vacías en un bol, añada un cucharón de agua de cocción de la pasta y mezcle ligeramente. Vierta este líquido en la sartén junto con el fondo de cocción de las almejas para enriquecer la salsa.

Cuando las linguine estén al dente, escúrralas directamente en la sartén con la salsa. Añada la carne de las almejas y el perejil picado mezclado con el pan rallado.

Saltee todo unos instantes hasta obtener una textura cremosa. Ajuste de sal si es necesario.

Sirva las linguine bien calientes y termine con algunas conchas abiertas, en las que habrá colocado la carne de las almejas, para una presentación elegante y atractiva.

Variantes y consejos

El chile es opcional y puede omitirse si no le gusta el picante. Para una nota fresca, puede aumentar el limón o añadir ralladura de limón.

Para un perfil más aromático, el chile puede sustituirse por tomillo fresco o mejorana, añadido junto con el ajo.

Para un sabor más intenso pero equilibrado, puede añadir más ajo o una chalota finamente picada.

El pan rallado es opcional: sin él, basta con añadir el perejil directamente. Para un toque final fresco, añada ralladura de limón antes de servir.

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