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¡Pappardelle con ragú de cordero!


Un plato que cuenta la tradición más auténtica de la cocina italiana, donde el tiempo, el cuidado y la calidad de los ingredientes marcan realmente la diferencia. Las pappardelle con ragú de cordero son una preparación de carácter decidido pero elegante, capaz de combinar la rusticidad de la carne con una elaboración de pasta fresca que requiere atención y destreza manual.
90’ min.
Media
4 personas
Ingredientes


Para la pasta fresca:

  • 400 g de harina 00
  • 3 huevos (mejor si son de oca, para un sabor más intenso)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal
  • Pimienta al gusto
  • Una pizca de comino y cúrcuma

Para el ragú de cordero:

  • 600 g de costillas de cordero
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 diente de ajo
  • Guindilla
  • Romero
  • 400 g de tomate triturado
  • 200 g de tomates cherry
  • 1 vaso de vino (blanco o tinto, a elección)
  • Aceite de oliva virgen extra al gusto
  • Sal al gusto
Preparation


El ragú de cordero

Comience ocupándose de la carne: tome las costillas de cordero, deshúeselas y quite la carne, reservando también los huesos, que aportarán aún más sabor a la salsa. Pique la carne de forma gruesa con un cuchillo.

En una sartén amplia, caliente un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Añada el ajo y dórelo, luego retírelo. Incorpore la cebolla, la zanahoria y, si lo desea, el chile picado, y sofría todo. Añada la carne junto con los huesos y deje que se dore bien con una ramita de romero atada: este paso es fundamental para desarrollar un color intenso y un aroma decidido.

Cuando esté bien dorado, desglase con vino y deje evaporar completamente el alcohol. Luego retire los huesos. Añada entonces el tomate triturado y los tomates cherry.

Ajuste de sal y deje cocinar a fuego lento durante unos 30–40 minutos, hasta obtener un ragú consistente y bien integrado.

 

La pasta fresca

Coloque la harina sobre la superficie de trabajo formando un volcán con un hueco en el centro.

Añada sal, pimienta, aceite y las especias (comino y cúrcuma), luego rompa los huevos en el centro. Con un tenedor (o con los dedos) comience a incorporarlos, llevando poco a poco la harina hacia el interior. Si es necesario, añada un poco de agua para ayudar a compactar la masa.

Amasar enérgicamente hasta obtener una masa lisa, elástica y uniforme. Cubrir con un paño y dejar reposar durante 20–30 minutos.

Retomar la masa y estirarla con rodillo o máquina, manteniéndola fina pero consistente. Enrollarla sobre sí misma y cortar las pappardelle con un cuchillo afilado. Desenrollarlas suavemente y colocarlas sobre una superficie ligeramente enharinada.

 

Cocción y montaje

Lleve a ebullición una olla con agua salada y cueza las pappardelle frescas durante unos minutos.

Escúrralas directamente en el ragú de cordero y saltéelas en la sartén para que se integren perfectamente con la salsa.

Sirva bien caliente, con un chorrito de aceite en crudo si lo desea.

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